El suicidio médico asistido y los sacramentos

Reflexiones de nuestra fe

Aún cuando la Teología de la iglesia puede resultar sofisticada, también transmite algunas verdades simples: la Vida humana ha sido creada por Dios. Es sagrada. Nuestro viaje a través de este mundo tiene un significado y un valor. La Proposición 106 no representa ningún avance médico ni ningún bien moral. La visión profunda y atemporal de la Iglesia Católica sobre la vida humana nunca ha sido tan relevante y necesaria como lo es hoy.

“Ahora bien, es necesario reafirmar con toda firmeza que nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente, sea feto o embrión, niño o adulto, anciano, enfermo incurable o agonizante. Nadie además puede pedir este gesto homicida para sí mismo o para otros confiados a su responsabilidad ni puede consentirlo explícita o implícitamente. Ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo. Se trata en efecto de una violación de la ley divina, de una ofensa a la dignidad de la persona humana, de un crimen contra la vida, de un atentado contra la humanidad.”

Declaración sobre la Eutanasia, Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 5 de Mayo, 1980


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El Papa Francisco ha hablado de este asunto recientemente:

“Una sociedad es verdaderamente acogedora de la vida cuando reconoce que ella es valiosa también en la ancianidad, en la discapacidad, en la enfermedad grave e, incluso, cuando se está extinguiendo; cuando enseña que la llamada a la realización humana no excluye el sufrimiento, más aún, enseña a ver en la persona enferma un don para toda la comunidad, una presencia que llama a la solidaridad y a la responsabilidad.” “Los cuidados paliativos son expresión de la actitud propiamente humana de cuidarse unos a otros, especialmente a quien sufre. Testimonian que la persona humana es siempre valiosa, aunque esté marcada por la ancianidad y la enfermedad. En efecto, la persona, en cualquier circunstancia, es un bien para sí misma y para los demás, y es amada por Dios.”

Extractos de las conferencias del Papa Francisco a la Academia Pontificia para la Vida, 2014 y 2015

 


ANTANANARIVO, MADAGASCAR: Pope John Paul II waves to the wellwisher 28 April 1989 upon his arrival in Antanarivo at the beginning of a 10-day Africa tour. The pontiff visited Madagascar, La RTunion, Zambia and Malawi from 28 April to 06 May. It was his 41st International Pastoral visit. (Photo credit should read DERRICK CEYRAC/AFP/Getty Images)

Hacia el final de su vida San Juan Pablo II fue un testigo viviente del significado del sufrimiento. Aquí está una de las muchas y bellas reflexiones que ofreció:

“Se puede sin embargo decir que casi siempre cada uno entra en el sufrimiento con una protesta típicamente humana y con la pregunta del « por qué ». Se pregunta sobre el sentido del sufrimiento y busca una respuesta a esta pregunta a nivel humano. Ciertamente pone muchas veces esta pregunta también a Dios, al igual que a Cristo. Además, no puede dejar de notar que Aquel, a quien pone su pregunta, sufre Él mismo, y por consiguiente quiere responderle desde la cruz, desde el centro de su propio sufrimiento. Sin embargo a veces se requiere tiempo, hasta mucho tiempo, para que esta respuesta comience a ser interiormente perceptible. En efecto, Cristo no responde directamente ni en abstracto a esta pregunta humana sobre el sentido del sufrimiento. El hombre percibe su respuesta salvífica a medida que él mismo se convierte en partícipe de los sufrimientos de Cristo.”

Sobre el Significado Cristiano del Sufrimiento Humano, S. Juan Pablo II